El acesulfamo K es el edulcorante más adecuado para refrescos debido a su alta estabilidad y buen sabor. Se puede utilizar en
Productos alimenticios como edulcorantes: refrescos, chicles, café (instantáneo), té (instantáneo), análogos de productos lácteos, gelatina, pudín.
postres, edulcorante de mesa y repostería. El acesulfamo también se puede utilizar en cosmética.
Solicitud
El acesulfamo K suele mezclarse con otros edulcorantes (normalmente sucralosa o aspartamo). Estas mezclas tienen fama de dar un sabor más parecido a la sacarosa, por lo que cada edulcorante enmascara el regusto del otro y/o exhibe un efecto sinérgico por el cual la mezcla es más dulce que sus componentes.
A diferencia del aspartamo, el acesulfamo K es estable al calor, incluso en condiciones moderadamente ácidas o básicas, lo que permite su uso como aditivo alimentario para hornear o en productos que requieren una vida útil prolongada. En las bebidas carbonatadas casi siempre se utiliza junto con otro edulcorante, como aspartamo o sucralosa. También se utiliza como edulcorante en batidos de proteínas, donde puede hacer que los ingredientes activos sean más apetecibles.